«Habla con el banco y pide una carencia» es el consejo que más se repite en cuanto alguien confiesa que va justo con la cuota, y a veces es el peor posible. En los foros la duda llega tal cual, en cuatro palabras: carencia hipoteca no puedo pagar. Pero ahí dentro hay tres productos distintos, con precios distintos, y confundirlos puede convertir un bache de seis meses en una losa de veinte años. Vamos a separarlos y a poner números encima de la mesa, porque bajar la cuota y pagar menos no son lo mismo.
Los tres instrumentos no son lo mismo
Los tres aparecen mezclados en la misma conversación con el banco, pero resuelven cosas distintas. La carencia reduce o elimina la cuota durante un tiempo. La novación cambia condiciones del préstamo, normalmente el plazo o el tipo de interés. Y la reunificación agrupa varias deudas en una sola, con la hipoteca como garantía. Los tres alivian la cuota mensual. Solo uno o dos, según el caso, tienen sentido económico a medio plazo.
Carencia de capital: qué bajas y qué pagas después
Durante la carencia solo se pagan intereses, o incluso una cuota reducida pactada con el banco, pero el capital pendiente no baja. Cuando termina el periodo de carencia, hay que devolver ese capital en el tiempo que quede, lo que suele subir la cuota por encima de la original. Es una herramienta útil para un bache concreto (una baja médica larga, un despido con indemnización en camino), no para un problema de ingresos que no va a cambiar.
Novación y ampliación de plazo: el coste de los intereses
Ampliar el plazo baja la cuota mensual porque reparte la misma deuda en más años, pero encarece el préstamo en su conjunto: se pagan más intereses en total, aunque cada cuota sea menor. Una novación tiene también un coste directo, entre comisión de novación, notaría y registro, que conviene calcular antes de firmar, no después.
Reunificación de deudas: cuándo es una trampa
Agrupar tarjetas, préstamos personales y la hipoteca en una sola cuota con garantía hipotecaria puede bajar el pago mensual de forma notable. El problema es que convierte deuda sin garantía (que en el peor de los casos se queda sin cobrar si no pagas) en deuda con la vivienda de por medio. Si la reunificación no resuelve el origen del problema, gasto por encima de ingresos y no una falta puntual de liquidez, solo alarga el tiempo hasta el siguiente impago, con la vivienda ya comprometida en la operación.
Tabla: cuota hoy frente a coste total del préstamo
Con un ejemplo ilustrativo se ve mejor por qué bajar la cuota no siempre significa pagar menos. Imagina una hipoteca con 120.000 euros pendientes, 15 años por delante y un tipo del 3,5 % nominal. Las cifras están redondeadas y sirven para ver el patrón, no para simular tu préstamo.
| Opción | Cuota mensual | Intereses totales hasta el final | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Sin cambios (15 años) | 858 € | 34.400 € | Referencia |
| Carencia de capital 12 meses | 350 € durante un año, después 905 € | 36.200 € | +1.800 € y una cuota un 5 % más alta el resto del préstamo |
| Ampliación de plazo a 25 años | 601 € | 60.200 € | +25.800 € por bajar la cuota 257 € al mes |
| Reunificación con garantía hipotecaria | Baja la suma de todas las cuotas | Depende del tipo y del plazo nuevo | La deuda que no tenía garantía pasa a responder con la vivienda |
Es un ejemplo ilustrativo, no una simulación de tu hipoteca: las cifras exactas dependen del tipo de interés, el plazo restante y las condiciones que negocie cada banco. Lo que no cambia es el patrón: cuota más baja hoy casi siempre significa coste total más alto, salvo que el problema sea de verdad temporal.
El test de los seis meses: temporal o estructural
Antes de pedir cualquiera de las tres, hazte una pregunta concreta: dentro de seis meses, ¿tus ingresos van a ser distintos de los de hoy? Si la respuesta es sí, por una razón identificable (fin de un tratamiento médico, un contrato temporal que termina, una indemnización pendiente), estás ante un problema de tesorería, y una carencia bien planteada puede ser justo lo que necesitas. Si la respuesta es no, o no lo sabes, estás ante un problema estructural: los ingresos que tienes ahora son, más o menos, los que vas a tener. En ese caso, carencia, novación y reunificación solo compran tiempo caro, y conviene mirar otras salidas antes de firmar.
Qué pide el banco para conceder cualquiera de las tres
El banco no concede estas medidas por buena voluntad: valora si va a recuperar el dinero. Suele pedir justificación de ingresos actuales, motivo del problema de pago, y en muchos casos que no haya cuotas ya impagadas, porque cuanto más avanzado esté el impago, menos interés tiene el banco en alargar el préstamo y más en recuperar la garantía. Si ya llevas varias cuotas sin pagar, es habitual que la respuesta sea más difícil de conseguir de lo que promete la publicidad.
Si estás pensando en el Código de Buenas Prácticas como marco para pedir carencia, conviene tener claros los plazos. El Real Decreto-ley 19/2022 creó un código transitorio junto al de 2012, pero con carácter general el plazo para solicitar la novación al amparo de ese código terminó el 31 de diciembre de 2025; para los deudores residentes en las localidades incluidas en el anexo del Real Decreto-ley 6/2024, de 5 de noviembre, por la dana, la solicitud puede presentarse hasta el 30 de junio de 2026. El código de 2012 para familias sin recursos, en cambio, sigue vigente sin fecha de cierre anunciada. Antes de dar nada por hecho, comprueba la vigencia exacta con tu banco o con un asesor, porque estos plazos se han prorrogado varias veces en los últimos años.
Propuesta por escrito en 72 horas, sin coste hasta la firma
Si la carencia ya solo compra tiempo caro, estudiamos si hay una salida que cierre la deuda de verdad. Solo cobramos si el banco acepta.
Estudiar mi caso gratisQué hacer si ya has agotado la carencia
Si ya pasaste por una carencia o una ampliación de plazo y el problema sigue ahí, es la señal más clara de que el test de los seis meses dio negativo: no era temporal. En ese punto, seguir pidiendo prórrogas suele salir más caro que aceptar que la vivienda, tal como está hipotecada, ya no encaja con tus ingresos. Ahí es donde tiene sentido mirar alternativas que resuelvan la deuda en lugar de aplazarla, incluida la venta con quita si ya hay impagos y el banco reclama.
Antes de negociar de nuevo con el banco, conviene ver el mapa completo de opciones en siete salidas cuando no puedes pagar la hipoteca, comparadas. Si tu banco no te concede ninguna de estas tres medidas, tenemos el detalle de qué hacer en te quedas fuera del Código de Buenas Prácticas: qué te queda entonces. Y si alguien te ha ofrecido un préstamo privado para tapar el agujero mientras decides, lee antes prestamistas privados para salvar la hipoteca: la cuenta que no sale.
Puedes ver también cómo se plantea una negociación completa con el banco en cómo negociar la hipoteca con el banco, y qué exige exactamente el Código de Buenas Prácticas hipotecario si crees que puedes acogerte a él. Cuando ninguna de las tres medidas resuelve el fondo del problema, estudiar la viabilidad de una venta con quita da una salida por escrito antes de seguir alargando la deuda.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto puede durar una carencia de capital?
Depende de lo que se negocie con el banco, pero lo habitual son entre 6 y 24 meses. Cuanto más larga sea la carencia, más capital se acumula sin amortizar, y más sube la cuota cuando termina el periodo. Conviene pedir solo el tiempo que realmente necesitas, no el máximo posible.
¿Me la pueden dar si ya tengo cuotas impagadas?
Es más difícil, aunque no imposible. Con cuotas ya impagadas, el banco suele preferir otras vías antes que alargar el préstamo, salvo que haya margen claro para regularizar pronto. Si el impago lleva varios meses, conviene valorar alternativas que resuelvan la deuda en lugar de aplazarla.
¿Cuánto cuesta una novación en notaría y registro?
Varía según la entidad y el notario, pero suele moverse entre unos cientos de euros y algo más de mil, sumando comisión de novación, notaría y registro. Pide el desglose por escrito antes de firmar: es información que el banco tiene que darte.
¿La reunificación con garantía hipotecaria es segura?
Baja el riesgo de impago de las deudas sin garantía que reunificas, pero sube el riesgo sobre tu vivienda, porque toda la deuda queda ahora respaldada por la hipoteca. Solo tiene sentido si el problema era de gestión de varias cuotas, no de ingresos insuficientes.
¿Puedo pedir carencia dentro del Código de Buenas Prácticas?
El Código de Buenas Prácticas incluye medidas de reestructuración, entre ellas carencia y ampliación de plazo, para quien cumple los requisitos de vulnerabilidad y vivienda habitual. Consulta con tu banco o con un abogado si tu caso encaja, porque los requisitos y plazos de adhesión han cambiado varias veces.
Si la carencia no resuelve el fondo, pide el estudio de viabilidad
Gratuito, por escrito y en 72 horas. Solo se cobra si el banco acepta la propuesta, y se puede iniciar en cualquier punto de España.